Lo que esconden las malas notas de los niños

Lo que esconden las malas notas de los niños

Su hijo llega a casa apesadumbrado y temeroso, saca las notas de su mochila y las enseña, ha reprobado una o varias materias. Es entonces cuando, en la mayoría de casos suceden los reproches, enfados, gritos e incluso castigos.

Los padres toman las malas notas de los niños como algo personal y suelen enfocar la situación justo al revés de cómo deberían. Antes de ponerse a cometer todos los errores posibles fruto del enfado, se debe analizar lo que están escondiendo las malas notas de los niños.

¿Por qué sacan malas notas los niños?

Las malas notas no son siempre el resultado de la mala gestión del niño, su irresponsabilidad o su pereza a la hora de afrontar los estudios. En muchas ocasiones hay otras causas. En definitiva, a nadie le gusta reprobar, ni desea obtener malas notas. La mayor parte de las veces, las notas esconden otros problemas:

– Son el resultado de un estado depresivo del menor.

– Están pasando por momentos delicados en casa, ya sea por peleas familiares o la separación de losmalas-notas padres.

– En el colegio está sufriendo acoso de otros compañeros o no se siente integrado en el grupo.

– No está siendo motivado correctamente por profesores e incluso por los padres. Carece de los estímulos necesarios.

– No tiene una buena técnica de estudio, no se le ha enseñado correctamente a estudiar.

– Puede esconder un problema de aprendizaje u otros trastornos, como el TDAH.

¿Qué no deben hacer los padres si el niño llega con malas notas?

– Insultarle: jamás utilizar las palabras “vago”, “tonto” o “irresponsable”. Son etiquetas que dañan la autoestima del niño. Es preferible decirles que ellos pueden lograrlo y hacerles sentir que confiamos en sus capacidades. La motivación positiva siempre consigue más logros que las descalificaciones y los insultos.

– Tomarlo como algo personal: los niños no sacan malas notas para castigarnos o para rebelarse contra nosotros. Dramatizar en exceso es contraproducente.

– Castigarle: el niño que ha recibido malas notas ya ha tenido una sanción. Es más positivo construir y trabajar en lo que podemos hacer para revertir la situación, ya sea en recibir apoyo extraescolar, dándole las herramientas necesarias para aprender a aprender o fomentando el diálogo, el esfuerzo y el trabajo.

– No darle apoyo: las malas notas escolares nos hablan de un problema que está atravesando el niño.  Ya sea que esté pasando por una situación personal complicada o se deba a un problema de aprendizaje, debe estar a su lado, hacerle saber que todo se solucionará y que estará allí siempre para ayudarle.

Recurso:  Alba Caraballo, Editora de GuíaInfantil.com